14 de diciembre de 2017

LACAN COTIDIANO. Judith Miller, un deseo sin retroceso posible, por Miquel Bassols / Evocación de Judith, por Gustavo Dessal

 

  


Judith Miller, un deseo 

sin retroceso posible
 Miquel Bassols (Barcelona)


La conmoción se va ampliando progresivamente, como una onda expansiva, desde el centro más íntimo hasta lo más alejado del Campo Freudiano que ella misma, como una parte suya, vio nacer: Judith Miller ha dejado de estar, aunque no de ser, entre nosotros. Y entonces, todo el afecto que hasta ese momento fatídico había quedado contenido en el presente, sabiendo el inevitable desenlace en un futuro próximo, se desborda arrastrando consigo cada detalle, cada recuerdo significante, cada momento en el que nos devuelve la viveza del deseo con el que se nos hace perenne. Esos momentos se nos aparecen ahora casi como irreales, marcados de manera irreversible por la huella de lo real más certero. 

El homenaje tendrá así sus razones para decir este deseo, para intentar darle una palabra. La primera que se nos impone: un deseo sin retroceso posible, un deseo que asume las consecuencias de hacerse acto, sin vuelta atrás. Ella supo encarnarlo hasta el final bajo el nombre de “Campo Freudiano” y también en el suyo propio, lo que para algunos podía parecer algo menos evidente. 

Esa “pesada herencia”, como lo llamaban algunos —y otros pensaban sin decirlo—, fue para ella la causa digna de una relación con el psicoanálisis y con el deseo de Jacques Lacan que impregnó cada momento de su vida, cada acto con el que lo sabía hacer presente en esa misma dignidad. Todos intuían que no era nada fácil, que se jugaba todo su ser cada vez que la veíamos adentrarse en esa zona donde sólo ella podía habitar, donde sólo ella tenía también el derecho de disponer y de cuidar las cosas, desde los detalles más cotidianos —el mueble de aquella Biblioteca recientemente fundada, la preciosa tapa de aquella revista— hasta las eventos más públicos y excepcionales —los Encuentros del Campo Freudiano, los Encuentros Jacques Lacan—, siempre con la misma elegancia.

¡Cuantos nombres más habrá tomado este deseo irrenunciable en la historia del Campo Freudiano junto al de Jacques-Alain Miller, su esposo! Cereda, El Niño, Cien, Fibol, L’Ane, Caracas, Campo Freudiano en Ucrania, en Rusia, también en la China… Cada miembro de nuestras siete Escuelas sabrá alargar la lista, interminable en la geografía. ¡Cuantos momentos fundadores de nuevos vínculos de trabajo, y de más deseos contagiados por el suyo, habrá sabido sostener!

Es ahí, en este futuro anterior, donde sabemos que el nuestro seguirá insistiendo. Sin retroceso posible.

7 de diciembre de 2017

Evocación de Judith
 Gustavo Dessal (Madrid)

No recuerdo cuándo encontré a Judith Miller por primera vez. Pero conforme a lo que Freud señala respecto del principio de realidad, sí recuerdo cuándo la volví a encontrar. Fue hace unos veinticinco años, mientras yo deambulaba por la rue D’Assas haciendo tiempo para volver a mi sesión de análisis. Una mujer muy esbelta, con un cigarrillo entre los labios y los ojos entrecerrados para evitar el humo, caminaba llevando un montón de bolsas del supermercado en cada mano. La imagen llamó mi atención por el contraste entre el aspecto delicado de aquella figura, y el peso que era capaz de llevar consigo.
Al cabo de unos instantes la reconocí, y fui de inmediato a su encuentro, rogándole que me permitiese ayudarla. Al principio se negó, muy sonriente, pero muy firme en su decisión de ser ella misma quien transportase todo aquello. Finalmente, y ante mi insistencia, aceptó que yo llevase algunas bolsas y la acompañase hasta su casa, puesto que al fin de cuentas íbamos al mismo lugar. Ese encuentro me resultó muy conmovedor, y lo evoco ahora con la misma ternura que experimenté en aquella ocasión. La hija de Lacan, la brillante intelectual, la presidenta de la Fundación del Campo Freudiano, podía asumir toda clase de funciones con la misma determinación, incluso cargar con la compra para su casa. Ese cuerpo en apariencia frágil, estaba en verdad animado por una inmensa fuerza. Debo añadir que las bolsas pesaban lo suyo…
Le tengo un especial afecto a este recuerdo, porque siento una gran admiración hacia las personas importantes que son capaces de cargar con el peso de una inmensa responsabilidad, pero que no se han alejado de las cosas simples de la vida, las que también requieren una atención y un cuidado.
La historia de las bolsas del supermercado tuvo su continuidad, puesto que muy pronto supe que del mismo modo que Judith cargaba con ellas, estaba siempre alerta para saber quién viajaba, y a dónde, y encomendarnos así el transporte de libros y revistas en nuestras maletas. Ella era una auténtica sherpa, a la que veíamos en las jornadas y congresos llevando pesados paquetes con libros, y que no perdía la oportunidad de “pescar” a quien pudiese servir de correo espontáneo. Debo confesar que, al principio, esa práctica me resultaba un poco extraña, incluso incómoda. “¿Acaso el Campo Freudiano ⎯me preguntaba a mí mismo⎯ no dispone de un presupuesto para enviar libros y revistas mediante una empresa de transportes?”. Más tarde comprendí que no se trataba de ahorrar dinero, sino de poner a prueba lo que cada uno de nosotros estaba dispuesto a cargar, el peso de la causa analítica que admitíamos en tanto miembros de la comunidad de Freud y Lacan.
Judith llevó ese peso durante toda su vida. No lo hizo sola, desde luego. Pero ese cuerpo, que nos parecía leve como una pluma, era el primero en comprometer su fuerza, la fuerza de su presencia en todas partes. Nos conocía a todos, uno por uno. Recordaba nuestros nombres y apellidos, la ciudad de donde proveníamos, lo que habíamos publicado, y su memoria me resultaba asombrosa. A veces era ella quien me abría la puerta de su casa, cuando yo tocaba el timbre para acudir a mi sesión. Su sonrisa no faltaba nunca, y tras el saludo solía venir la conocida pregunta: “Gustavo, ¿le importaría llevar este paquete a Madrid?”. Un paquete con libros, o folletos para el próximo evento, o pósters. Los llevé a Madrid, y también a Buenos Aires. Si ella lo hacía, yo no podía ser menos. Después de todo, me ofrecí a ayudarla con las bolsas sin que me lo pidiese. A partir de entonces, hube de querer lo que había deseado.

Lacan Cotidiano
 Redactor jefe: Miquel Bassols
Redactora adjunta: Margarita Álvarez
Comité ejecutivo: Jacques-Alain Miller, presidente. 

Miquel Bassols, Eve Miller-Rose, Yves Vanderveken

13 de diciembre de 2017

Judith Miller, In Memoriam

 
El Campo Freudiano y la acción lacaniana
Judith Miller [1]




Ante todo, la acción lacaniana es algo que corresponde a las Escuelas de psicoanálisis de la AMP (véase a este propósito el “comité de acción” de la Escuela Una). Por eso, cada actividad del Campo Freudiano es un vector para las Escuelas o para la misma AMP. Conozco bien a miembros de las Escuelas que han dado sus primeros pasos en el Campo Freudiano. Y para nada estoy indicando con ello que exista un cursus.  Ninguno de los que un día quisiera entrar en una Escuela debería pensar que antes debe trabajar en éste o en aquél grupo del Campo Freudiano; ocurre más bien lo contrario: que un miembro de una Escuela decida, durante un tiempo, trabajar en uno de los grupos, interesado por el tema concreto que allí se esté trabajando.

Esta manera de hacer se deja ver, por ejemplo, en los grupos que se han constituido gracias al esfuerzo constante, asiduo, atento y modesto de cierto número de enseñantes de las Secciones Clínicas europeas, en su mayoría francófonas, que han asegurado de esa manera y desde hace ya once años, por turnos, los seminarios del Campo Freudiano en Europa del Este. Creo que una iniciativa análoga, aunque el estilo sea diferente, la tenemos en América Latina, en el esfuerzo (y empleo este término porque es el vocablo en latín que Spinoza utilizaba para definir el deseo), de la Comisión Internacional de la EOL.

El Campo Freudiano ha conseguido constituir y consolidar comunidades de trabajo de orientación lacaniana que pasan a convertirse en asociaciones que forman parte, tal y como ha sucedido en Bulgaria, de la NLS (el equivalente europeo de la NEL). A este nivel, no sabría olvidarme de dar las gracias a los colegas que con su trabajo han hecho posible que el psicoanálisis de orientación lacaniana eche raíces en Europa del Este: Daniel Roy y Philippe Stasse, miembros, conmigo, del secretariado para Europa del Este de la NLS y también agradecerles a las presidentas de la NLS, Anne Lysys (saliente) y Dominique Holvoet (entrante) que, al igual que los responsables del Courtil y de otras instituciones de Orientación Lacaniana, han acogido a colegas del Este en formación: 32 de ellos se analizan en estos momentos en Francia.

Otros grupos que trabajan en otras redes internacionales del Campo Freudiano también comparten la finalidad de hacer conocer la orientación lacaniana. Son grupos que inscriben su trabajo en los Institutos del Campo Freudiano en la mayoría de países en los que existe una Escuela. Contribuyen así con su acción a transmitir a profesionales que no son psicoanalistas pero que se ven confrontados al sufrimiento engendrado por el actual malestar en la civilización, el carácter ineludible del trabajo caso por caso. Promueven así el estudio de los textos fundamentales que han hecho avanzar la clínica, los de Freud, Lacan y también de los que ya se han vuelto “clásicos”, tal y como sucede con las investigaciones que llevan a cabo hoy día los analistas de las Escuelas de la AMP, sobre todo aquellos que trabajan en instituciones.

Esos grupos son auténticos viveros que reúnen a una gran diversidad de profesionales de la salud, de la educación y de los servicios sociales en torno a psicoanalistas que se muestran atentos a los problemas que van encontrando y que, poco a poco, los introducen en el rigor y en el buen uso de las referencias clínicas que, en el caso por caso, constituyen la brújula de los tres registros Real, Simbólico e Imaginario. Los participantes pueden así calibrar su implicación en un trabajo que, de aburrido y descorazonador, pasa a tener un relieve y un interés nuevo que, en algunos casos, encamina a una demanda de análisis y que conlleva, para cada uno, la oportunidad de apreciar lo bien fundada que resulta la resistencia a la ilusión de la erradicación de los síntomas o a la obligación de la salud mental, preconizadas por la evaluación y sus protocolos.

Las Bibliotecas del Campo Freudiano y sus actividades tienen un cometido particular en la acción lacaniana. Sus fondos son un bien de las Escuelas, de las que dependen para sus medios financieros y técnicos. Pero solo las iniciativas que llevan a cabo proporcionan un sentido pleno a estos medios (véanse los estatutos de la FIBOL); se trata de la articulación y de la inserción de cada Escuela en la ciudad, se trata de tener informados a sus miembros de los avances de las ciencias, sobre todo de aquellas que Jacques Lacan llamaba “afines”. Se trata también de desmontar las tesis que defienden con agresividad —como lo ha mostrado la reciente ofensiva cognitivo-conductual en Europa— las leyes y las teorías que quieren ignorar el descubrimiento freudiano. Por estas razones, las actividades de las Bibliotecas se encuentran, de hecho, en el corazón de una acción lacaniana que trabaja incesantemente para acoger las Luces de las que forma parte. Son actividades que contribuyen a dividir las aguas entre la ciencia y un cientificismo que confunde hipótesis con pruebas. Son actividades que tienen una misión epistémica y un importante papel en el esclarecimiento de la elección de civilización y las consecuencias de esa elección que cada uno debe plantearse: ceder al discurso del Amo o resistir. A este respecto, el reciente tercer Forum celebrado en España ha puesto de manifiesto la incidencia que pueden tener las actividades de las Bibliotecas (cine-fórums, publicaciones, invitación a artistas, diálogos con otras disciplinas…etc.). Esos Foros de España confirman las determinantes consecuencias para la práctica analítica de la dedicación de las Escuelas a explicitar y transmitir en qué y cómo la segregación y su corolario de normalización, son una característica del nuevo discurso capitalista que pretende imponer, bajo el significante de la evaluación, la lógica de los protocolos que calcina la posibilidad misma de la singularidad, es decir, de la diferencia de cada uno de los seres hablantes.

La “diferencia absoluta” que permite alcanzar un análisis llevado a su término (ver Jacques-Alain Miller[2]), es muy precisamente lo que permite decir que el discurso del Analista sigue siendo el reverso del discurso del Amo actual. Es algo que la acción lacaniana en el Campo Freudiano debe siempre tener en cuenta, sobre todo cuando de lo que se trata es de dirigirse a los otros de manera inteligente.  En este sentido preciso, la acción lacaniana está advertida del riesgo que corre y que no es otro que el de adoptar, sin darse cuenta, el discurso del Otro.

Lo que habla bien de la dificultad de una acción que no recula ante una elección que permite ubicarse a mis colegas que trabajan en el Campo Freudiano. Endurezco con intención los términos para silenciar el caso hipotético —existir, existe—, de aquellos que, contentos por pertenecer a una Escuela, practican el psicoanálisis como tales miembros, pero sin dar cuenta de ello, contrariamente a los términos del “Acto de fundación” de su Escuela por Jacques Lacan en 1964.

Para los miembros de la AMP las alternativas me parecen las siguientes: transmitir a sus pares lo que extraen de la experiencia analítica apuntalándolo con lecturas, o bien dirigir lo que la experiencia les enseña a los que la están siguiendo o son susceptibles de seguirla, o también dirigirla hacia la opinión ilustrada. La disyunción es inclusiva, porque muy a menudo los mismos que hacen avanzar el análisis, saben encontrar las formulaciones accesibles para aquellos que no han leído ni una línea de Freud o de Lacan pero a los que les avivan las ganas de ir a ver qué es lo que dicen (saludo, como al pasar y a este respecto, a todos aquellos que escriben en Lacan Cotidiano).

Los colegas que inscriben su trabajo en el Campo Freudiano son sensibles, me parece, a la amenaza de autosegregación del psicoanálisis a la que se refiere Lacan en “La cosa freudiana,…” (Escritos 1). Me refiero a los peligros que corremos cuando las Escuelas privilegian la pendiente autística que consiste en profundizar en un mejor conocimiento, siempre posible por otra parte, de la enseñanza de Lacan, ¡hasta el punto de hacer Seminarios del Campo Freudiano que resultan inaccesibles para los lectores que acaban de llegar!

La cuestión de esta autosegregación me parece resuelta a partir de la pragmática del psicoanálisis a la que Jacques-Alain Miller invitaba a cada uno a pensar y a trabajar, en su intervención de presentación del tema del próximo encuentro del Campo Freudiano en Europa. He debido inclinarme ante la pusilanimidad de clínicos eminentes —algo que yo no soy— a la hora de inventar y elaborar una mínima formalización de esa pragmática. No la tenemos todavía. La acción lacaniana en el Campo Freudiano está ya dispuesta a determinar qué escollos puede encontrar, cuáles de ellos puede franquear gracias al caso por caso y a las iniciativas que pone en marcha a la medida de cada uno. Medidas que no son nunca estandarizadas, pero que sí son formalizables, a partir de la inspiración que llega de iniciativas que nos mantienen despiertos. Esta inspiración no excluye ni la audacia ni tampoco la consulta a las Escuelas de la AMP cuyo apoyo es precioso, discreto, permanente y concreto.

No he invitado hasta ahora a los miembros de la NEL a participar en la acción lacaniana en las redes del “Campo Freudiano” y no he dado cuenta de los nombres de sus componentes ni de sus direcciones de correo. Pero tengo el placer de anunciar que Colofón, el boletín de la FIBOL, está a cargo, tras el último Congreso de la AMP, de una colega de la NEL que trabaja en Medellín, asistida por un Comité de Redacción internacional como es costumbre. Le deseo un trabajo fecundo en el que voy a participar y doy la dirección de la FIBOL a los lectores de la nueva revista de la NEL. Agradezco a María Hortensia por haberme solicitado este artículo que va sobre un tema de gran interés para todos.


Traducción: Jesús Ambel
 
[1] (N. de E.) Cf. Miller, J.-A., Sutilezas analíticas, Paidós, Buenos Aires, 2012.

[1] Miembro de la École de la Cause freudienne, París.
Presidente de la Fundación del Campo Freudiano.
Directora de la Federación Internacional de Bibliotecas de la Orientación Lacaniana del Campo Freudiano (FIBOL).



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CONDOLENCIAS



CONDOLENCIAS
Comunidad Valenciana de la ELP


En nombre de la comunidad analítica de Valencia, sentimos con profundo dolor la partida de Mme Judith Miller.
 
La recordaremos siempre por su entusiasmo, su sonrisa y su labor en el Campo freudiano. Deseamos expresar nuestras más sinceras condolencias a su esposo, a sus hijos y a sus nietos.
 
Junta Directiva de la Comunidad Valenciana


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CONDOLENCIAS

Biblioteca de la Orientación Lacaniana de Madrid

La Biblioteca de la Orientación Lacaniana de Madrid desea unirse a las condolencias por el fallecimiento de Mme. Judith Miller y hacer público nuestro enorme reconocimiento a su labor en la creación de la red internacional de Bibliotecas del Campo Freudiano.

Su deseo decidido constituyó el impulso necesario para situar a las Bibliotecas como un eslabón decisivo dentro de la acción lacaniana y la educación freudiana de la población.

Lamentamos profundamente su pérdida y honramos su memoria intentando estar a la altura en la continuación de su valioso trabajo. Nuestro sentido pésame a Jacques-Alain Miller y su familia.



Beatriz García Martínez
Directora de la Biblioteca de la Orientación Lacaniana de Madrid



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CONDOLENCIAS
Junta de la Comunidad de Madrid-ELP


En la madrugada del día 7 fallecía Judith Miller. En nombre propio y de la Comunidad de Madrid, queremos hacer presente nuestra tristeza por tan dolorosa pérdida.
 
Judith Miller, Presidenta de la Fundación del Campo Freudiano, llevó adelante el legado de su padre Jacques Lacan en la reconquista del Campo Freudiano,  y junto a  Jacques Alain Miller , su marido, estuvo siempre presente en la construcción de los pilares fundamentales de nuestro mundo analítico de hoy.
 
Trabajadora incansable, con su deseo decidido inventó e impulsó todas aquellas iniciativas que marcaron un paso adelante no sólo en la investigación de la clínica y la teoría del psicoanálisis de orientación lacaniana, sino tambien en la creación de dispositivos en red acordes con las circunstancias de cada lugar y la época, y  además de impulsar numerosas publicaciones ,  creó  la Federación de Bibliotecas del Campo Freudiano, y su órgano de difusión, Colofón.
 
Nos deja un inmenso legado ; su saber hacer, su saber decir, su sonrisa, su ética, su responsabilidad.
 
Ha sido un enorme privilegio y una alegría  haberla conocido y  haber tenido la oportunidad de compartir trabajo por la construcción de nuestra Escuela.
 
Nuestro afecto y condolencias a Jacques Alain Miller, a sus hijos Eve y Luc , a sus nietos y familiares.

José Antonio Bustos
Beatriz Garcia
Susana Genta (Directora)
Rosa Liguori



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COMUNICADO DE LA EFP POR EL DECESO DE JUDITH MILLER

Esta mañana he recibido la tristísima noticia del deceso de Judith Miller. Desde hace tiempo nos faltaba su presencia, imposibilitada por la grave enfermedad que en los últimos años la ha tenido lejos de nuestros momentos de trabajo congresuales y de encuentro, y que por último la ha llevado a la muerte la noche entre el 6 y el 7 de diciembre. Su desaparición ha vuelto esta ausencia irreversible, una verdadera pérdida. Era una presencia animada por un deseo decidido por el psicoanálisis de Lacan y por su difusión, que ha hecho posible la construcción de nuestro mundo analítico: el Campo Freudiano y sus instituciones, a él conectadas, los institutos de formación, las Escuelas de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Entre ellas, se halla también la Eurofederación de Psicoanáisis, resultado del deseo de una comunidad analítica de orientación lacaniana en Europa, que hoy existe y está viva también gracias a ella, y que me encuentro a representar; quiero decirle gracias también por esto.
 
Junto al Comité Ejecutivo de la EFP deseo expresar toda mi cercanía y solidaridad en este momento de dolor a Jacques-Alain Miller, a los hijos Eve y Luc, a los nietos, y a todos los colegas y personas queridas que han hecho experiencia de la vitalidad de Judith.
 
Milán, jueves 7 de diciembre 2017

El Presidente y el Comité Ejecutivo de la EFP
Domenico Cosenza
Maria Bolgiani
Alide Tassinari 


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Condolencias
Toda la Comisión Organizadora del XI Congreso de la AMP desea expresar respeto y profunda tristeza por la muerte de Judith Miller, Presidenta de la Fundación del Campo Freudiano y activista infatigable de la causa freudiana.

No hay orfandad cuando la transmisión se efectúa.
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Delegación NEL - Habana
Querida Judith, sigamos trabajando...
Ayer falleció Judith Miller, la hija de Jacques Lacan. El psicoanálisis lacaniano en Cuba es parte de la Historia del Psicoanálisis, en mayúscula; gracias a muchos que participaron en la faena, faena posible por el brío de Judith. 
En el año 2002 llevaba siete años graduada de médico y comenzaba la residencia en Psiquiatría cuando Judith Miller me dio la bienvenida como asociada a La NEL Habana, recuerdo que le dije “comencé algo tarde” y ella con esa ternura que transmitía en sus gestos y en su mirada, me dijo “Dennis, trabajemos por el psicoanálisis”. Las pocas veces que me encontré con Judith no hablamos mucho, pero siempre sentí esa acogida, era como “aquí tienes un lugar”. 
Recibí más de una vez mensajes de enhorabuena por algún pequeño trabajo que hiciera desde el psicoanálisis en la Habana, dónde dejaba claro su apoyo y su empuje para continuar. Querida Judith, el psicoanálisis lacaniano en Cuba existe y existirá. Sigamos trabajando. Gracias por todo !!

Dennis Ramírez Méndez 
Delegación NEL - Habana


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CONDOLENCIAS
Comunidad de Galicia de la ELP


En nombre de la Comunidad de Galicia, profundamente conmovida por la noticia del fallecimiento de Judith Miller y sin llegar a alcanzar todavía la trascendencia de esta triste y gran pérdida. Deseo expresar las mas sentidas condolencias y acompañar en su dolor a su esposo J.A.Miller y a su familia.
 
Judith Miller como presidenta de la Fundación del Campo Freudiano, recogiendo el legado de su padre y junto a su esposo, supo contribuir decisivamente en la extensión del psicoanálisis lacaniano por el mundo con especial entusiasmo, alegría y dedicación.
 
Nos deja el recuerdo de su especial presencia y su gran labor.

Maria Castro

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CONDOLENCIAS
Comunidad de Aragón de la ELP


Los miembros y socios de la Comunidad de Aragón de la ELP recibimos con profunda tristeza la noticia del deceso de Mme. Judith Miller, Presidenta de la Fundación del Campo Freudiano.
 
Agradecidos por su presencia en las X Jornadas de la ELP, que se celebraron en Zaragoza en 2011, y por la generosidad de sus palabras reconociendo y agradeciendo el trabajo realizado. La recordamos, trabajadora y viajera incansable, sonriente, atenta, apoyando siempre y sosteniendo su función en la transmisión del psicoanálisis a través de la promoción durante tantos años de las Bibliotecas de Orientación Lacaniana, y con su presencia y palabras en innumerables actos y encuentros.
 
Queremos hacer llegar nuestro pésame a Jacques-Alain Miller, hijos, nietos y demás familia.

Junta de la Comunidad de Aragón de la ELP   

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CONDOLENCIAS
Comunidad Castilla y león
Enterados de la triste noticia del fallecimiento de Judith, nos ha consternado a todos cuantos componemos la ELP-CyL.
Gracias a ella nuestra biblioteca pasó a ser de la BOL y también gracias e ella nuestra revista "ANÁLISIS. Revista de Cultura y Psicoanálisis de Castilla y León" pasó a ser considerada como una revista de la ELP.
La debíamos mucho y la queríamos.
Como actual director de la ELP-CyL, en nombre de todos, doy mis condolencias a su esposo, Jacques-Alain, a sus amigos, a su familia y al Campo Freudiano.
Alfredo Cimiano

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CONDOLENCIAS
Sección Clínica-NUCEP Madrid

Los docentes de la Sección Clínica de Madrid-NUCEP deseamos transmitir nuestro pesar por la pérdida de Judith Miller, presidenta de la Fundación del Campo Freudiano. Trabajadora incansable por la causa del psicoanálisis, ha sido una referencia para todos lo que hemos tenido el honor de conocerla.
 
La inmensa labor que ha llevado a cabo durante décadas ha contribuido de forma decisiva a extender el psicoanálisis lacaniano por todo el mundo.
 
Vaya nuestro cariño a Jacques-Alain Miller y a toda su familia.


11 de diciembre de 2017

¡¡¡Novedad!!! FREUDIANA Nº 81 - 2017, por Claudia González

 http://www.freudiana.com/revistas.php?idrevista=80


EDITORIAL 
 
El factor c. Este es el eje al que Freudiana dedica el número que el lector tiene en sus manos. Una noción que encontramos en el Lacan de los años 50, específicamente en Intervención en el Primer Congreso Mundial de Psiquiatría, 1950 y en Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis, y que nos suscita muchos ecos en la actualidad. El factor c, la cultura, un elemento del discurso que sitúa una carencia subjetiva y al mismo tiempo la colma, en tanto constante de un medio cultural dado. El factor c asegura una coherencia social, nos dice Lacan, indicando que el lazo social es un discurso. Podemos preguntarnos entonces, ¿qué sucede cuando ese factor deja de funcionar como elemento que promueve la coherencia? ¿Qué podemos pensar del factor c, de las constantes culturales locales, en un mundo globalizado? Y ¿qué relación tiene el factor c con la conceptualización posterior del objeto a como plus de goce y el concepto de discurso en Lacan? 

Sin duda sabemos que la cultura en la que cada uno vive inmerso tiene repercusiones importantes y que ella deja sus marcas. Sus coordenadas –las de ese medio cultural dado– apuntan a ciertas constantes inscritas en el discurso, frente a las cuales cada sujeto tendrá que inscribir luego su particularidad. No podemos entonces dejar de lado la frase de Freud –recogida por Jacques-Alain Miller en Madrid– “la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social, en un sentido amplio, pero plenamente justificado.”1 Así, en este número encontraremos valiosísimos aportes de colegas que nos invitan a pensar el tema desde diversas perspectivas: las identificaciones, el cuerpo, los emigrantes, el capitalismo, internet, solo por mencionar algunos, mientras hacen un análisis del factor c en relación a otros momentos de la enseñanza de Jacques Lacan, proponiéndonos sus lecturas de los interesantes y complejos temas que cada uno trata.

También, como parte de este eje, Freudiana estrena en este número su sección Signos de Interrogación, dedicada a entrevistas. Esta vez, una parte del equipo de redacción de la revista entrevistó a Marie-Hélène Brousse en torno al tema “El factor c”.
 
En la ya clásica sección La orientación lacaniana, nuestra revista publica dos clases del curso de Jacques-Alain Miller Causa y consentimiento. En ellas se puede encontrar el hilo conductor de la bejahung, en relación al sujeto de la ciencia en la primera clase y a la entrada en análisis, en la segunda.
En el apartado titulado Hacia el XVI Congreso contamos con aportaciones de dos miembros de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), productos de carteles que se inscriben en torno al título del próximo Congreso de la AMP,2 y que giran alrededor de los temas de las enseñanzas de la psicosis y los signos discretos en la infancia.

En nuestro apartado Clínica nos encontramos con un aporte singular: el del colectivo de Caracas. En este texto leeremos algo de la fuerza y decisión de colegas de la NEL para sostener el psicoanálisis en un país con una realidad política tan complicada y adversa, no solo para el psicoanálisis, hoy en día. A su vez leeremos un caso acerca de los efectos de la hiperconexión en un niño. Un factor de mucha actualidad y que tiene consecuencias en el día a día, como bien sabemos, pues todos vivimos ya conectados a dispositivos electrónicos, pero esto tiene consecuencias específicas en la infancia. Y también, como parte de la clínica, pero de una clínica distinta, contamos con dos testimonios de Analistas de la Escuela, cada uno enseñándonos desde su singularidad la eficacia del psicoanálisis. La transmisión de un AE es, para la Escuela-Una, un agalma. Leámoslos, pues, con atención.
 
Para terminar este número nos acompañan lecturas que permiten entrecruzamientos, intersecciones, quizás diálogos, entre el psicoanálisis y Deleuze y Guattari; el psicoanálisis y Hannah Arendt; el psicoanálisis y la cuestión de la guerra.

Todos los textos que reúne este número (salvo las elaboraciones epistémicas en la sección Hacia el Congreso) están atravesados, cada uno a su manera, por alguna dimensión del factor c, invitándonos así a darle un giro, a repensar la cultura de diversas maneras en pleno siglo XXI, también uno por uno, más allá de las características constantes de cada medio cultural determinado, y no solo como lo que señala una carencia a llenar en el sujeto asegurando la cohesión social, sino también como recurso con el que, tras asumir su trazo, cada uno inventa sus herramientas contra el malestar en la civilización. Aunque es cierto que para la invención siempre es necesario un vacío.

Hay que despertar para leer más allá de lo que se dice, también en lo que se dice en el discurso corriente en el que vivimos inmersos. Freudiana propone a sus lectores, esta vez, un cosquilleo a través de sus páginas, bajo esta orientación de Lacan: “La cultura en tanto algo distinto de la sociedad no existe. La cultura reside justamente en que es algo que nos tiene agarrados. No la llevamos a cuestas sino como una plaga, porque no sabemos qué hacer de ella si no es espulgarnos. Por mi parte, les aconsejo que la conserven, porque hace cosquillas y lo despierta a uno.”3

Claudia González
Directora

NOTAS

1 Freud, Sigmund. “Psicología de las masas y análisis del yo”. Obras Completas, Tomo 2. Biblioteca Nueva. Madrid. p. 2563.
2 Que lleva por título: Las psicosis ordinarias y las otras, bajo transferencia. A llevarse a cabo en Barcelona del 2 al 6 de abril de 2008. (Disponible en interet)
3 Lacan, Jacques. El Seminario, libro 20, Aun. Paidós, Buenos Aires, p. 68.

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Sumario


9 de diciembre de 2017

Judith Miller - In Memoriam


Desde Cuba

El grupo de mis amores.

La historia del psicoanálisis en Cuba no puede escribirse sin mencionar la importancia que tuvo Judith Miller en lo que para todos marcó un antes y un después en la historia del psicoanálisis lacaniano en la isla.

En los años ‘90, un grupo de jóvenes interesados en el psicoanálisis estudiaban asiduamente Lacan a partir de textos llegados de Buenos Aires. Por esa época, se había intentado contactar con la Asociación Mundial de Psicoanálisis  y la respuesta de Judith no se hizo esperar. Recibimos su mensaje y desde entonces no cesó de ayudar -de una manera muy afectuosa, además- al que ella llamara el grupo de sus amores.

Durante años y bajo la tutela de Judith, numerosos psicoanalistas del Campo Freudiano viajaron a La Habana para impartir seminarios de estudio, realizar presentaciones de enfermos, para participar conjuntamente con nosotros en los Coloquios internacionales que organizábamos también con su apoyo, así como la facilitación para que el trabajo teórico que íbamos avanzando pudiera ser publicado en revistas, Actas de Coloquios, etc.

A partir de un pedido especial en 1995 de Judith Miller al Campo Freudiano  -que fue atendido-, los colegas en Cuba durante más de una década pudimos contar con un analista que viajaba regularmente a La Habana para que pudiéramos hacer nuestro recorrido de análisis personal.

Dentro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis ella había entendido como nadie el carácter especial que tenía el caso cubano y, como nadie, ayudó a la supervivencia y al fortalecimiento de la orientación lacaniana en Cuba.

Siendo una mujer con tanto trabajo y con tanta responsabilidad nunca dejó sin atender con esmero, dulzura y paciencia, los pedidos de cualquiera de los miembros de ese grupo y no solo de los que estaban dentro de la isla sino incluso de los que estaban fuera.

Marcados por el significante “psicoanálisis en Cuba” fuimos, uno por uno, los que junto a ella y a otros tantos colegas de la ELP, ECF y de la actual NEL, introducimos Lacan en la ciudad. El significante “psicoanálisis en Cuba” dejó la marca del afecto y de la responsabilidad que para cada uno de nosotros significó, de modo diferente, ser parte de “sus amores”.

Cuando varios miembros del GEPH, se vieron en Barcelona en 1998 para un congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis se le entregó en nombre del grupo cubano un broche que representaba la isla de Cuba. Ella de inmediato se lo colocó con orgullo en la solapa de su chaqueta.

Los psicoanalistas y el psicoanálisis en Cuba tendremos por siempre con Judith una enorme deuda.

¡Gracias Judith!

Mahe Aja, Maritza Bernia, Elaine Cossio, Beatriz Delgado, Yudmila Lima,  Mario Pérez, Beatriz Ramos, Hugo Stevenson.


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Institut Psychanalytique de l'Enfant - Université populaire Jacques-Lacan
Hier, jeudi 7 décembre, un communiqué de Miquel Bassols, président de l’Association Mondiale de Psychanalyse, nous apprenait la disparition de Judith Miller par ces mots, que nous faisons nôtres : "C’est avec une profonde douleur que nous apprenons le décès survenu la nuit dernière, le 6 décembre 2017, de Madame Judith Miller, Présidente de la Fondation du Champ freudien. Judith, notre chère Judith à qui nous devons tant, par son travail décidé, par sa force et son enthousiasme, par son dévouement absolu à la cause analytique et à l’orientation lacanienne étendue à tous, par son sourire joyeux, par l’extrême soin porté à la singularité de chacun et pour tout ce que nous ne pouvons dire, au-delà des mots."

 

Communiqué de l’Institut psychanalytique de l'Enfant

 

Judith Miller n’est plus et quelque chose de très précieux qui, dans le Champ freudien et pour le Champ freudien, nous était essentiel s’est comme envolé, avec un léger bruissement d'aile. Cela n’a pas disparu, non, mais cela a pris place ailleurs, en chacun de nous, dans un lieu où se recueillent les marques des rencontres qui comptent.

Y demeure toujours ce vecteur d’un désir qui s’affirmait, envers et contre tout, pour faire valoir la vie qui vaut la peine pour tous ceux, prisonniers, enfants et adolescents en souffrance, tous les cabossés de la norme sociale, qui étaient en mal d’issue. Pour ceux-là, inlassablement, elle se faisait le héraut du discours analytique, de ses surprises et de son pouvoir d’insurrection, et elle n’hésitait pas à tarabuster les psychanalystes pour qu’ils donnent leur meilleure part et qu’ils inventent du nouveau pour ceux-là. 

Et cela fut fait. Tous les groupes du Champ freudien, dont elle était l’interlocutrice attentive et attentionnée, en témoigneront dans les jours qui viennent. Nombreux seront les textes, interventions, entretiens, qui seront publiés. Nous y découvrirons ce qui nous avait peut-être échappé dans la tâche commune, tant sa présence était faite d’intensité et de simplicité : les portants rigoureux de la logique d’une vie qui s’affronte à un destin hors du commun.

Nous ne l’oublierons pas. 

Au nom des si nombreux collègues qui ont travaillé et se sont formés avec elle dans le Champ freudien - dans les groupes du CEREDA, les laboratoires du CIEN, les institutions du RI3, et bien d’autres lieux – le Comité d’initiative de l’Institut de l’Enfant, dont elle était partie prenante depuis sa création, adresse ses condoléances et ses amicales pensées à Jacques-Alain Miller, à Ève Miller-Rose et Luc Miller, ses enfants, et à ses petits-enfants.

Jean-Robert Rabanel, Daniel Roy, Alexandre Stevens


L'Institut de l'Enfant est sur le site www.lacan-universite.fr


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NUEVA RED CEREDA - NEL
Cuando perdemos a alguien como Judith Miller, trasciende el acontecimiento. Lo que nos queda al permanecer en la vida es celebrar haberla conocido y rendirle homenaje.
El Espacio Limeño de psicoanálisis con niños y adolescentes - WAWA, y el grupo TRAZOS de Guayaquil, miembros de la Nueva Red Cereda - américa, expresan su profundo pesar por el fallecimiento de Mme. Judith Miller, presidenta de la Fundación del Campo Freudiano.
Somos conocedores de su esfuerzo realizado durante muchos años para sostener y difundir la investigación sobre el niño en el discurso analítico de orientación lacaniana. 
Acompañamos a Jacques-Alain Miller, a sus hijos Eve y Luc y a todos sus familiares en este difícil momento.
Fernando Gómez Smith
Responsable por la NEL a la Nueva Red Cereda